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¿Te encanta tomarte selfies? No hay problema, sólo cuídate de los piojos.

Piojos causados por selfies

11nov

No es raro hoy en día ver a niños menores de 15 años con celular, tablet u otros dispositivos con los cuales juegan, se comunican y, a veces, hasta tienen acceso a las redes sociales. Basta con decir que la mayor parte de las aplicaciones de comunicación instantánea y redes sociales prohíben el uso a menores de edad.

Pero seamos honestos, a veces como padres no tomamos en consideración todos los riesgos a los que están expuestos los niños por el uso de estos dispositivos. Uno de los menos graves es, quizá, el tomarse fotos con amigos para compartirlas; aunque esto puede traer otras implicaciones, una de ellas: los piojos.

En la escuela, en casa de los amigos o hasta en tu propia familia. La mayoría de nosotros y nuestros hijos se libran de ellos, pero cuando le toca a alguien que conoces, no puedes evitar sentirte preocupado por evitar que alguien de tu familia o tú mismo te llegues a contagiar, lo cual por cierto es demasiado fácil.

Primero, vamos a conocer un poco más acerca de este pequeño insecto parásito.

Piojos de los humanos

Piojos de los humanos

Los piojos suelen ser parásitos obligados (es decir, que sólo pueden alimentarse y reproducirse sobre un organismo vivo) de una variedad de especies entre aves y mamíferos. Así mismo, se conoce que son organismos altamente específicos, lo cual quiere decir que existen piojos de una única especie animal. Vamos a enfocarnos en los que afectan más comúnmente al humano.

Son insectos pertenecientes al orden Phthiraptera, cuyas características principales son las de no poseer alas y tener un ciclo de vida de sólo 3 fases. En el caso del humano existen tres tipos:

Pediculus humanus capitisEs el que infecta el cuero cabelludo y prefieren vivir detrás de las orejas y en la nuca ya que el cabello es más largo.

Pediculus humanus humanus– Es el que infecta los pelos del cuerpo y pueden habitar en las pestañas, bigotes, barbas y axilas.

Pthirus pubis– Es el que infecta los pelos pubianos y también es conocido como ladilla; éstos se transmiten a través del contacto sexual, de piel a piel, durmiendo en una cama infectada e incluso al utilizar un inodoro infectado.

Su ciclo de vida consta de huevo, ninfa y adulto.  En su etapa como huevo, son conocidos como liendres y tienen un aspecto de escama como la caspa, se adhieren al cabello y eclosionan aproximadamente de 8 a 9 días. La hembra puede poner hasta 10 huevos por día.

En su etapa de ninfa, son piojos jóvenes. Su aspecto es como el del piojo adulto, pero más pequeño, hasta que después de 7 días se convierten en adultos y comienzan a alimentarse de la sangre del huésped (o sea, de tu cabeza).

Como piojo adulto, su aspecto es del tamaño de una semilla de ajonjolí y puede ser de color gris o blanco con 3 pares de patas; la hembra de esta especie es más grande y llegan a vivir hasta 30 días en tu cabeza.

¿Estoy expuesto a la infestación?

Quizá nunca te contagies, pero más vale conocer cuáles son las causas más comunes de este padecimiento.

El factor de riesgo más recurrentes asociado a este padecimiento es, sin lugar a duda, la edad preescolar y escolar predominantemente (niños entre 5 y 15 años).

Además, otros factores de riesgo son: ser del sexo femenino (probablemente debido a la mayor prevalencia de cabello largo en las mujeres, aunque no hay datos definitivos que lo confirmen), el hacinamiento, el bajo nivel socioeconómico, los malos hábitos higiénicos, el pelo largo, lacio u ondulado, y, como ya dijimos, paradójicamente el pelo y piel cabelluda limpias. Cabe señalar que ninguno de estos factores es concluyente, ya que la pediculosis es una enfermedad que no distingue nivel social, económico ni cultural, así como edad o género.

Se cree que en México existen entre 6 y 12 millones de personas con pediculosis, lo cual correspondería a poco menos del 10% de la población, aunque se cree que en los estados de Yucatán, Estado de México y Guerrero, la incidencia puede estar entre el 18 y 33%, sobre todo en las poblaciones estudiantiles de escuelas urbanas y rurales.

¿Por qué llegamos a infestarnos?

Primero que nada, los piojos no vuelan, no saltan, sólo caminan y son bastante rápidos; contrario a lo que se pueda pensar, los piojos no son únicamente signo de mala higiene, pues es sabido que les encantan las cabezas limpias y sin grasa, así ellos se mueven entre los cabellos con facilidad y pueden poner los huevos (liendres). En epidemiología, la infestación por piojos en la cabeza recibe el nombre de pediculosis.

Es fácil contagiarse si tienes contacto directo con la persona que padece esta infestación, especialmente la cabeza o al compartir artículos personales como el cepillo, el peine, ligas, bandas, broches para el cabello, gorras, bufandas, etc.

Si te preguntas cómo has llegado a contagiarte, tal vez te asombre saber que, dentro de las muchas causas, una de ellas pueda ser: al tomarte una selfie; la razón es que al juntar tu cabeza o abrazarte con la otra persona, estás en contacto directo.

Con esto puedes excluir que tus mascotas (perros, gatos) sean responsables de contagiarte, ya que ellos son infestados de otro tipo de ectoparásito y éstos no pueden sobrevivir en el cuero cabelludo humano.

¿Qué tan difícil es erradicar los piojos?

Lo más difícil es eliminar las liendres, ya que como habíamos dicho éstas se adhieren al cabello. La causa más común de reinfestaciones suele ser a consecuencia de no haberlas extraído del todo. En este punto es importante señalar que no se debe confundir la pediculosis con la dermatitis. Una forma de poder diferenciarlos es sabiendo que las escamas de piel típicas de la dermatitis se desprenden con facilidad; en cambio, las liendres están pegadas al cabello y se extraen con alguna dificultad.

Algunos médicos y expertos en dermatología aconsejan no utilizar remedios caseros que no se encuentren avalados por un estudio científico, como pueden ser la mayonesa, el vinagre, la margarina, el aceite de oliva, incluso el queroseno o la gasolina, ya que carecen de efecto o incluso pueden llegar a ser tóxicos y hasta peligrosos.

Actualmente existen muchos tratamientos en lociones y champús que son muy efectivos en la erradicación de los piojos de la cabeza. El éxito de estos tratamientos radica principalmente en su constancia y en el empleo correcto de acuerdo con el tipo de tratamiento. El uso de una lendrera como método de remoción de liendres suele ser aceptado por pediatras y dermatólogos, quienes hacen la recomendación de peinar la cabeza mechón a mechón, de abajo a arriba y de arriba abajo. Así mismo, si se emplean lendreras, cuantas más juntas estén las púas, mejor.

Los tratamientos tópicos comerciales más comunes que hacen uso de sustancias de origen sintético están basados principalmente en componentes como permetrina, el malatión y la dimeticona. Algunas de estas sustancias pueden resultar tóxicas si se utilizan en exceso, o bien están contraindicados en mujeres embarazadas y menores de seis años. También se recomienda no lavarse el cabello antes de la aplicación de las lociones, ya que la grasa facilita la fijación del principio activo. También existen algunas alternativas eficaces que no contienen pesticidas y son de origen natural, y al mismo tiempo actúan como repelente previniendo que te contagies.

Antes de usar cualquier tratamiento, consulta con tu médico sobre cuál es la mejor alternativa de acuerdo a tu edad, tipo y condición de piel, así como tu historial de alergias. Y recuerda siempre que prevenir es mejor que tratar.

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